
La Reina Isabel II fue la encargada de inaugurar este teatro en 1862. Está ubicado en la Plaza de Julián Romea, en Murcia, nombre que se le dio tras la obra teatral “El hombre del mundo”, interpretada por el actor del mismo nombre, aunque anteriormente se llamo Teatro de los Infantes y Teatro de la Soberanía Popular.
Con el paso del tiempo, el teatro ha tenido que ser restaurado debido a su desgaste tras los años y a dos grandes incendios que sufrió. Tras esta rehabilitación se consiguió un estilo neoclásico con toques modernistas, contando la fachada con tres bellas figuras de Mozart, Listz y Beethoven.
El escenario del Teatro Romea es de grandes dimensiones, por lo que es ideal para zarzuelas, danzas, recitales y obras de teatro, siendo el ancho superios a quince metros. Este teatro murciano es de origen italiano y cuenta con una capacidad para 1,173 personas, que pueden acomodarse tanto en los Palcos, el Patio de Butacas, las Plateas y las Gradas.
Cabe mencionar de su interior las pinturas del techo, realizadas por Antonio de la Torre, así como el telón, elaborado por Emilio Sala, regalo que María Guerrero y Fernando Díaz cedieron al teatro. Asimismo, en las zonas traseras del teatro, se encuentran unas dependencias, el Salón de los Espejos, destinado a actos culturales de gran renombre.
Para finalizar, comentar que esta magnífica obra del autor Diego Manuel Molina y Carlos Mancha, así como las restauraciones realizadas por Justo Millán, han dado vida al tan malogrado Teatro Romea, punto de cultura y ocio para todos los murcianos y visitantes de la ciudad que, atraídos por su imponente fachada e inmejorable interior, no dudan en entrar para contemplar su belleza.
Siempre que vengáis a Murcia podéis consultar la programación del teatro para esas fechas, y así asistir a algunos de sus espectáculos. El Teatro Romea forma parte de uno de los grandes lugares de interés para la vida nocturna murciana.
Foto vía: murcia turística